Información legal
Declaración de accesibilidad
Esta web se puede reservar y pagar online, así que tiene que poder usarla todo el mundo: con teclado, con lector de pantalla, con la letra aumentada o con poca vista. Aquí contamos qué hacemos para conseguirlo, qué comprobamos solos en cada cambio y qué sabemos que todavía falta.
A qué aspiramos
Al nivel AA de las WCAG 2.1, que es el que exige la normativa europea y española. No decimos que lo cumplamos al cien por cien en todo momento: decimos que es el listón y que lo comprobamos en cada cambio, no una vez al año.
Qué se comprueba solo, en cada cambio
Antes de que cualquier cambio llegue a esta web, una auditoría automática (axe-core, la misma herramienta que usan los navegadores) recorre las páginas principales —incluidas la de reservar y las de precios— y bloquea la publicación si aparece cualquier problema grave o crítico. No es un aviso que alguien pueda ignorar: el cambio no sale.
Además se comprueba en cada cambio que:
- Toda la web se puede recorrer con el teclado, y el primer elemento es un enlace para saltar al contenido.
- La página declara el idioma real y la dirección de escritura, en los diez idiomas en que se publica, incluidos árabe y urdu, que se leen de derecha a izquierda.
- Los iconos decorativos se ocultan a los lectores de pantalla y todo botón que solo lleva icono tiene nombre.
- Los avisos que cambian solos (precio calculado, disponibilidad, errores de un formulario) se anuncian a los lectores de pantalla.
- Nada que aparezca y desaparezca puede atrapar el foco del teclado.
- Si has pedido a tu sistema que reduzca las animaciones, esta web las reduce.
- Los colores están definidos para modo claro y oscuro con contraste suficiente, y la web respeta el que tengas puesto.
Qué sabemos que falta
Lo decimos porque una declaración sin limitaciones no se la cree nadie:
- La auditoría automática no lo detecta todo. Ninguna lo hace: cubre alrededor de un tercio de los criterios. El resto depende de que lo revisemos a mano, y lo hacemos cuando cambiamos algo importante, no continuamente.
- Los vídeos no llevan subtítulos. Por eso pedimos que los vídeos de la finca no tengan voz: lo que cuentan se ve, no se escucha. Si algún día se publica uno con alguien hablando, irá subtitulado.
- Las fotos que sube la propietaria llevan la descripción que ella escribe. Si alguna llega sin descripción, no aporta nada a quien no la ve.
- Las reseñas las escriben los huéspedes: no controlamos su redacción.
- El plano de la finca lleva descripción completa y los nombres van en una lista de texto fuera del dibujo, pero sigue siendo un dibujo: si algo no queda claro, escríbenos y te lo contamos.
Y en la finca, no solo en la web
La accesibilidad física es otra cosa y la contamos igual de claro: parte de la zona de alquiler se recorre sin escalones y parte no, y hay tramos de tierra y gravilla. Si alguien de tu grupo va en silla de ruedas o le cuesta caminar, escríbenos antes de reservar contándonos el caso: te decimos exactamente qué se puede hacer y qué no, para que nadie se lleve una sorpresa al llegar.
Si algo no te funciona
Escríbenos a hola@ryfugio.com contando qué intentabas hacer, en qué página y con qué usabas la web (teclado, lector de pantalla, móvil…). Contestamos y, si es un fallo nuestro, lo arreglamos. Si lo que necesitas es reservar y la web te lo está impidiendo, dínoslo y lo hacemos nosotros contigo por teléfono o por WhatsApp: que la web falle no puede costarte la estancia.
Si crees que no te hemos atendido bien, puedes reclamar ante las autoridades de consumo de la Comunitat Valenciana.
Documento provisional
Este contenido se completará y validará antes de la publicación comercial. No constituye todavía el texto legal definitivo.
Última actualización: 17 de agosto de 2026.
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